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17 de octubre de 2012

¿Y para qué sirve mi informe?


De los autores de "Y después del "cursillo, ¿qué pasa?" traemos otra novedad. "Y para qué sirve mi informe" Eso me pregunto constantemente.

Nos ponemos en situación. Realizamos la acción formativa. Éxito, satisfacción, la gente le gusta y además te dicen que eres un "crack". Decimos que no pero nos invade un "subidón" por el cuerpo,... se agradece.

Hasta aquí bien. Tu ego reforzado y piensas ... ¡Cuántas necesidades he detectado! ¡Cuántas acciones de formación y desarrollo podemos realizar con este cliente!, ... Y los ojos mientras, se te van iluminando.

Vas para tu oficina o casa y durante el trayecto comienzas a redactar un informe de evaluación. Algo sencillo, directo pero que recoja las inquietudes, expectativas, intereses, fortalezas y debilidades de tu audiencia y de la empresa cliente. Pensemos que hemos estado con ellos entre 4 y 16 horas (Tampoco se prodigan en el numero de horas de formación) y les conocemos. Sobretodo si estamos atentos a los detalles.

Una introducción, un recordatorio de los objetivos que se perseguían, una breve referencia a la acogida al formador, las instalaciones y la participación de las personas y entramos al meollo del informe. Qué se debería reforzar, desarrollar, apuntalar o reciclar. Pim, pam, ... conclusiones y recomendaciones en cuanto a potenciales acciones de desarrollo y formación. 

Personalmente me enfoco en procesos de transferencia de lo aprendido, soporte online de acciones ya establecidas y  creación de entornos de colaboración aplicados al aprendizaje pero también propuestas de nuevas acciones, nuevas metodologías y estructura de contenidos. 

En resumen, preparas a conciencia el informe; algo sencillo, repito, no más de tres hojas. Y lo envías (a tu cliente final o a tu cliente intermedio si es el caso)

El error está en pensar que te llamarán. El error está en pensar que tienes razón (o parte) en tus sugerencias, recomendaciones, sugerencias, ... Pasa el tiempo (el prudencial) y te animas a contactar con tu cliente. Nota o llamada de agradecimiento (si es que no lo hemos hecho justo después de finalizar la acción) y provocas con tu conversación una visita para charlar y explorar nuevas colaboraciones. 

Ese es a veces el error. ¿Qué hacemos con el informe? ¿Se valora?, ¿Tiene utilidad? ¿Hay un beneficio?
Pero se tiene que seguir haciendo. Una muestra de mi propuesta de valor; un buen análisis de necesidades, expectativas y un excelente informe de conclusiones y recomendaciones. 


Un encuentro, una solución