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24 de marzo de 2017

Cómo estar orientado a los resultados (2)


Seguimos con la serie de estar orientado a los resultados. 
En nuestro anterior artículo nos centrábamos en el hecho de saber qué significado tenía junto con algunas interesantes reflexiones acerca de los logros, las áreas de efectividad y aquellas creencias que limitaban o potenciaban nuestra productividad.

En este segundo artículo nos centramos en aspectos mucho más prácticos. Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer?. En principio, es relativamente simple. 

¿Acaso disponemos de un O3M?, ¿Un O3M? Magnífico acrónimo que nos invita a cuestionarnos si tenemos Objetivos, Metas, Métodos y Medidas para organizar nuestra actividad.

La primera duda es ¿Cuál es la diferencia entre objetivo y meta?
Para aclararlo; el objetivo es algo que quieres conseguir a un (relativo) largo plazo mientras que las metas son los hitos que te vas marcando a modo de control de la consecución de tu objetivo; es decir, son complementarios y refuerzan la idea de tener perspectiva (objetivos) y control(metas)

Y ¿cómo definir los objetivos?
Con pausa y sin prisas como diría aquel y aplicar las siguientes reglas de oro.

El objetivo debe ser expresado en "positivo". 
  • ¿Qué es lo que quieres obtener, conseguir? 
  • ¿Qué quieres en lugar de lo que tienes? 
  • ¿Qué preferirías tener? 
El objetivo tiene que ser específico y medible. 
  • ¿Qué es exactamente lo que verás, oirás o sentirás cuando alcances tu objetivo? 
  • ¿Cuánto tiempo necesitarás para alcanzarlo? 
  • ¿Cuándo quieres alcanzarlo? 
Decide cómo y cuándo medirás el avance en el cumplimiento. 
  • ¿Cómo medirás tu progreso hacia el objetivo? 
  • ¿Con cuánta frecuencia medirás tu progreso? 
  • ¿Cómo sabrás que has logrado el objetivo? 
  • ¿Cómo verificarás que estás en el camino correcto hacia el objetivo? 
Organiza los recursos que necesitarás durante la travesía hacia el logro del objetivo. 
  • ¿Qué recursos (objetos, personas, tiempo, modelos, cualidades) vas a necesitar para alcanzar tu objetivo? 
  • ¿De cuales dispones ya? 
  • ¿Dónde encontrarás los otros?
Se proactivo 
  • ¿Hasta qué punto controlas el cumplimiento de ese objetivo? 
  • ¿Qué harás para alcanzarlo? 
  • ¿Qué puedes ofrecer a los demás de tal modo que se interesen por ayudarte? 
Presta atención al impacto de las consecuencias más allá de ti mismo. 
  • ¿Cuáles son las consecuencias para otras personas importantes? 
  • ¿Puedes mirar su impacto en ellas poniéndote en su lugar? 
  • ¿Cuál es el costo en tiempo, dinero y oportunidad? 
  • ¿A qué podrías tener que renunciar? 
  • ¿Cómo quedará afectado el equilibrio entre los diferentes aspectos de tu vida cuando alcances ese objetivo o durante su consecución? 
Elabora un plan de acción 
Un objetivo, sobre todo si es a largo plazo, puede parecer intimidador. El Plan de Acción fracciona el objetivo en pasos pequeños, en metas, cada uno de ellos claramente tangibles, alcanzables. Es el mapa de tu viaje. Tu GPS que te indica claramente tu posición en el viaje.


Un encuentro, una solución

20 de marzo de 2017

Aprendiendo a manejar el conflicto y la presión


Presión (por stress), conflicto, problemas (muchos), frustración, ... cuántas emociones y situaciones en algunos casos muy incómodas; relaciones que se deterioran, incertidumbre, presión por los resultados, tensiones, ... ¿Os suena todo esto?

Cada vez estas situaciones se siguen manteniendo y ese posiblemente sea el problema. Y cómo revertirlos o como mínimo si no puedo eliminarlo, cómo reducirlo de manera significativa.

En los talleres que imparto con equipos de trabajo siempre seguimos la siguiente estructura. 

¿Cuál es el origen de la tensión? Siempre hay un origen que es (relativamente) fácil de identificar. Solo hay que dedicarle tiempo y comentarlo.

¿Y las casuas? Sé que la mayorías de estas situaciones son conflictos y la parte emocional es importante pero acostumbrémonos también a enfocarlo por ambos lados; es decir, por la vertiente racional identificando las causas y por la vertiente emocional, identificando mis sentimientos. Por supuesto, verbalizarlos. Esa es la clave.

Está claro que si tengo el origen, las causas y preveo las consecuencias debería aprender a manejar la situación que nos genera desconfianza, presión, frustración, conflicto, en definitiva.

En estos talleres entre otras "herramientas" trabajamos el autoconocimiento y las autoinstrucciones.

¿Qué son y para qué nos sirven?
En cuanto al autoconocimiento pedimos a los miembros del equipo que anoten en un cuaderno los principales estados emocionales para adquirir mayor conciencia de ellos y de sus consecuencias.

Con ello conseguimos:
  • detenernos a pensar en nuestras propias emociones 
  • ser conscientes de cómo, cuándo y por qué tenemos determinados sentimientos y detectar que nos gustaría cambiar. 
  • conocer nuestras propias emociones y -de esta forma- considerar las de los demás.
Por lo que se refiere a las autoinstrucciones volvemos a pedir la colaboración del equipo y que anoten qué  pensamientos están asociados a mis emociones para aprender a pensar  más  en positivo y así controlar mejor el comportamiento. 

En definitiva lo pedimos para controlar o regular las propias emociones en situaciones difíciles, generar motivación y tranquilizarse, relajarse. 

Para construir un lenguaje positivo pero ajustado a la realidad y ,de esta manera, crear un clima emocional favorable al rendimiento y a las relaciones interpersonales óptimas, basadas en la doble influencia y colaboración.



Un encuentro, una solución

6 de marzo de 2017

Cómo estar orientado a los resultados (1)


Una frase frecuente y común. Mis empleados tienen que estar orientados a los resultados. Tiene impacto, ¿verdad? 

¿Y qué significa?, ¿qué se quiere decir cuando una persona tiene que estar orientado a los resultados? Hay múltiples orientaciones; al producto, al proceso, al cliente y el servicio, a los costes,  a las personas (como no!) y por supuesto a los resultados. 

Hace ya 8 años que realizo seminarios para una organización acerca de la orientación a los resultados y recuerdo que el primer año les hice la siguiente pregunta.

¿Qué significa estar orientado a los resultados?

La respuesta fue el que suelo llamar el "efecto techo" o "efecto suelo"; es decir, no se contesta y se mira o bien arriba (el techo) o abajo (el suelo). Fue un momento de tensión. Nadie se atrevía a articular palabra. ¿Qué significa estar orientado a los resultados?

Posiblemente es una obviedad. A qué si no en una organización tienes que estar orientado si no es a conseguir resultados.

La segunda pregunta fue demoledora también. Creo que el primer año les incomodó. Era la siguiente:

¿Cuáles han sido tus (como máximo) tres logros en los últimos doce meses?

Otro silencio tenso. Alguno se atrevió a indicarme que muchos pero que no era capaz (así lo reconoció) de recordarlo en detalle. Se admitió que se pensaba de esta manera, que en todo caso el objetivo era "sacar el trabajo" Me gusta esa frase or lo expresiva y significativa que es. El trabajo es algo oculto, penoso y hay que sacarlo. Como si fuera un trabajo pesado, cansado y que el hecho de sacarlo liberaba a las personas. Puede ser.

Y la tercera cuestión.

¿Cuál es su contribución específica?, 
¿Para qué existe tu puesto de trabajo?

Apaga y vámonos! ¡Qué sensación de inseguridad creé, qué grado de incertidumbre!

En resumen, que no se sabía qué significaba estar orientado a los resultados, que  no se sabía reconocer como mínimo un logro (y como máximo tres) en los últimos doce meses y bien, bien no se sabía acotar, definir el motivo por el cual su puesto existe en la organización y cuál era su contribución.

En aquel momento era para decir una de mis frases favoritas; "no más preguntas, señoría"

Pues esta es la dinámica que aplico en las acciones de formación destinadas a la productividad directiva.

Me quedé con las ganas de seguir preguntando pero empezando a hablar de lo que realmente estaba pasando:
  • Identifica las áreas de efectividad de tu contribución a la organización.
  • Identifica, elimina o reduce de manera significativa tus creencias que limitan tu productividad
  • Y dispón de un sistema de perspectiva (eficacia) y control (eficiencia) de tu actividad y la de tu equipo.
Seguiremos con este tema con una serie de artículos que permitan reflexionar acerca de tu contribución profesional y orientación a los resultados.

Un encuentro, una solución